Nota editorial

Desde su fundación en los años cuarenta del siglo XX, la UNESCO planteó un programa piloto de Educación Fundamental para el desarrollo de zonas marginadas; llama la atención que, lejos de intentar una definición de esta noción, los creadores e impulsores de esta idea se preocuparon por describir las acciones que se desarrollarían en ese marco y, en todo caso, proponer los alcances que se esperaba que tuviera.

La Educación Fundamental se proponía proveer a los habitantes del mundo de una serie de conocimientos “fundamentales”, tejidos a partir de lo propio, desde las características y la identidad de cada cultura y región.

Esta noción de un aprendizaje contextualizado es la base del derecho a la educación: toda persona, por el solo hecho de serlo, debe tener a su alcance los medios para conocer de sí mismo, de su entorno inmediato y de todas las demás culturas y pueblos del mundo. Como la propia UNESCO afirmó en 1964: “la ignorancia del modo de vida y de los usos y costumbres de los demás pueblos sigue constituyendo un obstáculo para la amistad entre las naciones, su cooperación pacífica y el progreso de la humanidad”.

El número 52 de Decisio propone una mirada actual de la Educación Fundamental desde el derecho a la educación y su papel en la eliminación de las injusticias, las desigualdades, la discriminación y las guerras, así como el establecimiento de una relación no depredadora con la naturaleza. Se publica en abril de 2020, cuando el temor y el desasosiego invaden a casi todos los pueblos del mundo debido a la pandemia de COVID-19. ¿Qué papel habrá de cumplir la educación en la edificación de una nueva normalidad?, ¿rememorar la Educación Fundamental nos puede servir de algo para pensar lo que tuvimos y crear lo que necesitamos ahora? Invitamos a nuestros lectores a ser parte de este nuevo impulso de la revista, y a celebrar así el 69 aniversario del CREFAL.